jueves, 12 de abril de 2012

RICARDO ALBERTO ALLIEVI


OLVIDOS

Esperaba llegar a ser un gran literato. Era apasionado de los cuentos cortos. Había empezado un taller para aprender a escribirlos.
La primera clase se mareó con tantas palabras del profesor y le pareció estar en la primera de la facultad que no pudo seguir por sus olvidos.
Se acordaba solamente que los cuentos debían tener un principio o introducción, un medio o desarrollo y un final o conclusión.
Concluyó esa primera clase diciendo: Bueno… buenas noches para todos. Estaré con ustedes la próxima clase…  si me acuerdo de venir y el orden de las tres partes de un cuento. Espero, si así sucede y si me acuerdo de escribir, poder leer mi deber si hay un poco más de luz y funciona la máquina de hacer café Express que es muy bueno para estimular la memoria.  

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