viernes, 27 de septiembre de 2019

Estela Garber




Goteras
Estela  Garber

Anochece y una copiosa lluvia cae sobre el techo metálico del galpón. Algunas goteras regaban los musgos y plantas crecidas entre los intersticios del concreto del piso.
Estas goteras ya tienen vida propia. Cada una tiene su territorio que con los años han horadado y ahuecado aún más los agujeros del suelo.
La tierra asoma y el verde musgo también. Los yuyos hacen malabares para crecer y buscar hilos de luz en ese galpón frío, oscuro y rancio.
En el techo metálico cada agujero tiene historia. Ha pasado tanto tiempo de abandono que éstos tienen sus bordes oxidados y corroídos.
Podríamos contarlos. ¡Son tantos como un colador lechero!.
El sereno en sus noches interminables los ha apodado.
Hoy llueve tanto dentro del galpón que no ha cerrado su paraguas ni un minuto de su larga tarea laboral. 

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