lunes, 27 de febrero de 2017

Jenara García Martín

A-B-C-D  
Jenara García Martín

SIEMPRE ESTÁ VIVA LA FE EN EL CORAZÓN DE LOS HOMBRES -, dijo el Sacerdote al ver la Iglesia llena. Eera la iglesia del barrio más pobre de la Ciudad. reunidos esa noche con un solo objetivo común. Escuchar la misa de Navidad. Se sintió muy confortado y con paso digno se acercó al Centro del altar, lugar en el que se encontraba instalado un pesebre con las indispensables figuras centrales y algunos pastorcitos y animalitos  confeccionadps con elementos rudimentarios que las manos habilidosos  de los artesanos voluntariosos, que siempre existen para colaborar en tales acontecimientos, habían colocado por encima del pasto natural.

Y cuando se disponía a iniciar el ritual de la Misa de Navidad , se escuchó decir casi cerca de la puerta de la Iglesia:-A,B,C,D-. Era la voz de  un niño de unos 8 a 10 años  el que alteraba  la solemnidad de la misa. Los asistentes  algo molestos  volvieron la cabeza esperando  descubrir quién eran el protagonista de esa interrupción y se volvió a escuchar la misma  voz infantil, muy clara, que seguía repitiendo  -A-B-C-D.

-¿Qué haces?-  dijo el cura -, No ves que perturbas nuestras oraciones.

El niño  pareció como si despertara de un trance. Dirigió una mirada temerosa a su alrededor, enrojeció de verguenza y unas lágrimas se deslizaron por sus mejillas.

-¿Estas solo? ¿Dónde están tus padres?... le preguntó el sacerdote cariñosamente –e insistió – ¿No te han enseñado a seguir la misa?

Con la cabeza baja, el niño respondió-, perdóneme padre, pero yo no he aprendido a rezar. He crecido en la calle, sin padres, y como es Navidad tenía necesidad de conversar con Dios Pero yo no sé como hacerlo para que ÉL me comprenda. Por eso digo sólo las letras que yo me sé.  He pensado que allá  arriba ÉL podría tomar esas letras y formar las palabras que más le gusten -Se levantó y dijo –Me voy no quiero molestar a las personas que saben comunicarse con Dios y el Niño Jesús.

 -Ven conmigo dijo el Sacerdote- tomó al niño de la mano y lo condujo hasta el centro del altar y se dirigió a los fieles:

-ESTA NOCHE ANTES DE EMPEZAR LA MISA VAMOS A REZAR UNA PLEGARIA ESPECIAL- VAMOS A DEJAR QUE DIOS ESCRIBA LO QUE ÉL DESEE OIR, cada letra será un momento del año en el que lograremos hacer una oración. Luchar con coraje para realizar un sueño o decir una oración sin palabras. Le pediremos que ponga en orden las letras de nuestra vida. Vamos a pedir en nuestro corazón que esas letras que está diciendo este niño, le permitan crear las palabras  que a él le agraden. Con los ojos cerrados, el Cura se puso a recitar el alfabeto y todos los fieles empezaron a decir A, B, C, D, y el niño que todavía estaba al lado del Sacerdote – dijo – “AMOR”, “BONDAD”, “CARIÑO”, “DIFERENTE”,¡AMEN!

Todos los asistentes repitieron  ¡¡¡AMEN!!! --¡¡¡AMEN!!!

El niño quiso separarse  del Cura con ademán de irse, pero el Sacerdote, le sujetó  la mano con  fuerza y le retuvo a su lado,  hasta que terminaron los Oficios de LA NAVIDAD. Desde ese Día este niño que se animó a decir que se llamaba TOMAS, se quedó bajo la protección del Sacristán y su esposa que vivían y cuidaban el templo con el permiso del Sacerdote y no tuvo que andar más en solitario por las calles. FUE EL MILAGRO DE LA MAGIA DE LA NAVIDAD QUE SIEMPRE ESTARA PRESENTE EN NUESTROS CORAZONES, Y PROTEGIDOS POR EL NIÑO DIOS.

NOS INTERESA EL FIN DE ESTE CUENTO DE NAVIDAD- ¿VERDAD? – PUES TERMINÓ COMO EN LOS CUENTOS– CON EL ÉXITO DE TOMAS

Tomás lo primero que hizo fue  aprender el abecedario completo y a leer y escribir, en tiempo record y también a seguir la Misa. Demostró ser un buen estudiante,  agradecido  y logró ver cumplido su sueño: ser  médico.

DIOS le premiaba en todo lo que le pedía en sus oraciones  con sólo hacer sus peticiones a través de esas cuatro letras A,B,C,D.